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lunes, 1 de diciembre de 2008

Un empirista escéptico

UN EMPIRISTA ESCÉPTICO,
APUESTO POR EL MÉTODO NO DIRIGIDO DEL ENSAYO Y EL ERROR

Vuelvo a la carga con una de las vocaciones de esta tribuna, generar conciencia desde una vertiente de empirismo escéptico. Nuevamente me afanaré en provocar que se replanteen su modus operandi, sus generadores de opinión y en definitiva, la fiabilidad de sus próceres financieros. Adoptaré el rol que empleo con mi hijo de tres años y que no es otro que actuar, no esperando su valoración actual (que puede ser negativa) sino su evaluación posterior, cuando abandone el método inductivo y comience a adentrarse en el modelo hipotético-deductivo.

Este salto, que todos los lectores de esta epístola ya habrán transitado, suele cursar con claras asimetrías y mientras en algunas parcelas del saber o de la actividad podemos ser precoces en el brinco deductivo, en otras nunca conseguiremos escapar de la peligrosa orbita inductiva (peligrosa por las implicaciones que conlleva en cuanto a posible manipulación por parte de las avezadas elites financieras). Pretendo mostrarles cuan primarios somos en el ámbito que nos ocupa, el bursátil, debido a la dependencia de un cerebro que no ha evolucionado para moverse con solvencia en entornos tan azarosos, tan complejos y tan dinámicos (cambiantes).



Además, en estas líneas no intentaré buscar las causas de lo que está ocurriendo, ya estarán hartos de escucharlas, como casi siempre a posteriori. Creo que es un esfuerzo baldío, en este cataclismo el catalizador parece haber sido el pinchazo de varias burbujas, a finales de 2001 fue Enron, en 2000 la burbuja tecnológica, en 1998 la quiebra del hedge fund LTCM etc. Dentro de unos años será cualquier otro evento que ni nos imaginaremos y aunque el ser humano necesita una narración de los hechos, una simplificación de las causas y una reducción de la dimensión del problema, seguiremos mostrándonos muy vulnerables a la interpretación exagerada y a la sobreestimación de la causa. Por esta razón no suelo hacer hincapié en montar una explicación que ate los hechos para que tengan sentido, ya que también conseguiría distorsionar gravemente la representación mental de lo acontecido, lo que conllevaría algo que intento evitar, que reduzcan el número de fuentes de incertidumbre y que mi reflexión sirva como coadyuvante de un hábito instintivo (ciertamente peligroso en el ámbito bursátil) de nuestra especie, implementar inferencias de forma rápida y precipitada apoyadas en la causalidad.
Continúo con una breve historia que pretende hacerles ver el trasfondo de incertidumbre y azar


en el que nos movemos, mal que le pese a una industria financiera que permanece en su discurso causal y narrativo (excesivamente volcado en la búsqueda de las causas y en ensortijar los acontecimientos para que sea más sencillo recordar una historia completa), con la pretensión de ofrecer una sensación de conocimiento y control, en lugar de en modificar sus objetivos de negocio y en reconocer que se mueve en un entorno liderado por el azar y reñido con los planteamientos matemáticos y metodológicos que se siguen trasladando a los inversores.

Inicio la parábola prometida. Imaginen nuestro planeta Tierra dividido en dos regiones, la Tierra Media y la Tierra Extrema. Supongamos que elegimos al azar 1.000 personas y tomamos su edad. Adicionemos a esta muestra la persona más vieja que encontremos, aunque tenga una edad que sea tres veces más que la edad promedio, no representará más que una fracción muy pequeña de la edad de toda la muestra. La edad es una variable física y podemos estar seguros que, cuando la muestra es grande, ningún elemento singular cambiará de forma significativa el total.
Otro ejemplo, la riqueza. Si consideramos los ingresos netos de las 1000 personas anteriores, y le añadimos los del español más rico (Amancio Ortega), seguramente don Amancio supondría el 99% del ingreso total. Voy a denominar a este tipo de parámetros variables sociales, son obra del hombre, están vinculadas a números, son informativas y generalmente intangibles, no se pueden tocar.

Las variables físicas, la edad, el peso etc. pertenecen a la Tierra Media, mientras que casi todas las variables sociales residen en la Tierra Extrema. Estos son los pilares que sustentan mi militancia empírica, mi vocación escéptica y mi dependencia del método del ensayo y el error. Si somos capaces de aceptar y asumir que el ámbito en el que se mueve todo lo referente al entramado financiero y bursátil habita en la Tierra Extrema, ipso facto nos estaremos liberando de clichés, estereotipos y preconceptos que nos están llevando a la quiebra (en las finanzas personales de cada uno).

Automáticamente prescindiremos de cualquiera que, afincado en la Tierra Media, siga volcado en la búsqueda de causas, siga argumentando historias y narraciones justificadoras, continúe infiriendo desenlaces, permanezca en su ilusión de control, albergue en la falible intuición su principal baza y descarte la erudición y la confrontación de ideas y reflexiones como norma vital. Asumido que transitamos por la Tierra Extrema, debemos saber que conviviremos con eventos de una aleatoriedad extrema, seremos muy vulnerables a los sucesos trascendentales altamente improbables (Cisne Negro), seremos conscientes de que no existen limitaciones físicas en lo que pueda ser un número (cualquier cosa es posible), que el total estará determinado por un pequeño número de sucesos extremos (tiranía de lo accidental) y que será difícil de predecir a partir de información pasada (los sucesos no se distribuyen según la campana de Gaus).

Para resolver un problema hemos de comenzar por un correcto diagnóstico. He intentado argumentarles que la búsqueda de las causas es un esfuerzo baldío en el que se aplica la mayoría y que aunque parece necesario, para nuestras finanzas personales debe pasar a un segundo plano. Nuestro cometido o el de los profesionales en los que dejemos el seguimiento de nuestro peculio será saber moverse en la Tierra Extrema y por supuesto emigrar de la Tierra Media y de su marco conceptual.
Apóyese en el escéptico, alguien que huya de la ortodoxia financiera de la Tierra Media, que no se apoye exclusivamente en datos históricos para justificar su modus operandi, que abogue por el método del ensayo y el error, que haya abandonado el conocimiento inductivo, que no oculte bajo la alfombra la posibilidad de una pérdida devastadora e impredecible, alguien que sostenga que la incertidumbre es su vocación y que su mayor anhelo sea comprender y actuar con solvencia en condiciones de información incompleta.

Convivir con la certeza y la ilusión de control es muy peligroso y es a lo que se tiende en la Tierra Media. En el ejemplo anterior sobre la variable física de la edad, podemos estar seguros de que por mucho que busquemos, los datos a obtener estarán acotados, tanto por arriba como por abajo, los Cisnes Negros son casi imposibles, sin embargo, en la Tierra Extrema esta inferencia es ruinosa. Nuestra maquinaria deductiva no ha evolucionado para moverse con soltura en un entorno tan complicado, nuestras intuiciones estadísticas naufragan y nos vemos impotentes para trasladar de manera automática el conocimiento o la complejidad de una situación a otra, de la teoría a la práctica. Esta característica humana se denomina especificidad de dominio, y nos lleva a errores deductivos significativos incluso en personas adiestradas para racionalizar sus respuestas en cualquier ámbito de su existencia. Requiere un esfuerzo y una predisposición notables, mantener una coherencia de razonamiento tanto en la vida profesional como en la privada es algo vetado para el común de los mortales, por motivos biológicos, debido a que no damos el brinco deductivo en un buen número de ámbitos intelectuales y de comportamiento. Y continuar en el terreno inductivo, en el de las inferencias precipitadas, nos aboca a una visión distorsionada de la realidad, a no ponderar adecuadamente los riesgos ni las expectativas probabilísticas de las decisiones tomadas dentro del territorio de la Tierra Extrema.

En los últimos 3 años mi apuesta ha ido encaminada a confrontar continuamente mi conocimiento, mis métodos, conllevando la búsqueda de cierta erudición, apoyada en una acreditada curiosidad intelectual, muy amiga de la actitud abierta y deseosa de valorar las ideas afines o contrarias. Es esta predisposición la que permite escapar de la simplificación y del estudio demasiado especializado, la que evita que pensemos que la Tierra Extrema es menos aleatoria de lo que realmente es. Además, esta inclinación suele desembocar en el método del ensayo y el error y en habituarse a lanzar conjeturas que hay que validar o rechazar constantemente. No hay método infalible y todo lo que nos toca es sondear en cada momento cual es el riesgo al que nos estamos exponiendo, reconociendo que sabemos explicar mejor que comprender.


Ya ven el marco conceptual en el que sigo medrando, mientras que en la parte matemática, dedicada a lidiar con estos entornos que devienen con información incompleta, transito en la frontera entre la Tierra Media y la Tierra Extrema, aún demasiado dependiente de la matemática determinista, aunque instalado en el método del ensayo y el error y en un semiescepticismo que permite aprovechar la asimetría de las decisiones que se toman en la vida real, en la que podemos seguir siendo escépticos frente a algunos planteamientos mientras que daremos carácter de casi certeza a otros.

Dejo para el próximo artículo la evaluación de las señales que mi oscilador de renta variable vs renta fija generó en la consolidación bursátil de 2000 a 2003. Se que entenderán mi necesitad de liberar tensiones acumuladas mediante la descarga de buena parte de lo que pasa por mi cabeza.

CORTO PLAZO, enfoque eminentemente intuitivo:
Esta es la sección más aleatoria de mi exposición, aunque probablemente es la que más demandan ya que concreto expectativas en un escenario que iremos validando.
Comienzo con telefónica, y su aparente fortaleza, si la comparamos con el devenir de los bancos. En el montaje les aporto el gráfico desde los mínimos de octubre de 2002 para que aprecien como su caída se ha frenado en el nivel que representa el 61,8% de retroceso de toda la subida hasta 2007 (¿casualidad?). En la esquina superior izquierda reflejo un posible escenario para este valor y por extensión para todo el mercado. Insisto en que la validez de esta conjetura es cero, a priori, otra cuestión es que el mercado vaya cumpliendo esta hipótesis, situación que nos permitirá realizar apuestas con algo de ventaja. Influido por mi interpretación del oscilador de RV vs RF, en el que parece faltar un segmento bajista adicional, el escenario propuesto en Telefónica presenta un claro sesgo correctivo. Si lo que está desplegando desde el 27 de octubre de 2008 (resaltado con una elipse) es una onda B, lo que falta es un segmento bajista C.


Aprovecho el montaje con el S&P 500 para resaltar lo expresado con Telefónica. Lancemos conjeturas y verifiquémoslas. En el artículo de 17 de noviembre modifiqué sutilmente el escenario que venía defendiendo para el S&P y me equivoqué. Acerté con el que inserté el 3 de noviembre (lo pueden ver en la esquina inferior del montaje del S&P 500) y aunque en ambos esperaba que se delimitaran nuevos mínimos, erré en la interpretación de la pauta de continuación de tendencia que estaba desplegando. En lugar de un triángulo fue una “plana”. Ahora estamos en una situación similar, parece que ha finalizado el latigazo bajista de la pauta que se inició a mediados de agosto de este año y nos adentramos en un movimiento lateral que podría tener techo en la zona 1.000-1.050. Aún así, vigilaremos la zona de los 820, un cierre por debajo incrementaría la aversión al riesgo.

RESUMIENDO:
Escapen de la falacia narrativa y de la dependencia causal, tengan la mente abierta y no descarten escenarios que les parezcan improbables. En bolsa, todo es factible. Un saludo.

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lunes, 17 de noviembre de 2008

Al acecho de un extremo de sobreventa significativo


AL ACECHO DE UN EXTREMO DE SOBREVENTA SIGNIFICATIVO


Durante 2009 se conmemora el 2º centenario del nacimiento de Charles Robert Darwin, insigne científico británico que aunque no necesita presentación alguna, si le debemos el reconocimiento periódico por lo que implicó su aportación al acervo cultural de la humanidad. Aprovecharé varios conceptos que aportó con su teoría de la evolución por selección natural, por lo que este texto conlleva una loa hacia su persona, sin olvidar a su partenaire, Alfred Wallace.


Podríamos afirmar que la historia no gatea, sino que deviene en saltos o discontinuidades periódicas, y aunque es demasiado pronto para afirmar que nos encontramos inmersos en una de dichas discontinuidades, es factible pensar que, tras lo que está aconteciendo, algún nuevo paradigma social y económico deba emerger, máxime cuando los periodos de transición suelen transitar por ámbitos convulsos y de incognoscible desenlace, como el actual.

Retomando la teoría del señor Darwin, sí podríamos convenir que mientras la evolución de los ecosistemas biológicos es más gradual (cuestión discutible sobre la que aún se mantienen posturas muy diversas), en los sistemas socioeconómicos humanos se antoja más discontinua, con severas sacudidas esporádicas (cisnes negros) que obligan a catarsis profundas del orden mundial preestablecido. Además, sabemos que los procesos y reglas que guían la biología y la economía marchan, muchas veces, por senderos indistinguibles.



La explotación de recursos, la competitividad, la prevalencia del más fuerte (apto) o la eficacia de un comportamiento o estrategia adaptativa, conforman un marco conceptual afín a estas dos ramas del saber. Desde la escala micro con las decisiones empresariales, hasta la escala macro con las apuestas de las naciones o más bien de los grupos de naciones aliadas por ideología, zona geográfica o por antecedentes culturales, avocarán a unos a la debacle o quiebra (decisiones incorrectas o penalizadas por el mercado) y a otros, los menos, a la cima del éxito, gracias a apuestas que saldrán favorecidas y que a priori nadie conoce. A pequeña escala, en la que se mueve el que manuscribe estas líneas, también se realizan apuestas con la pretensión de acertar en el enfoque conceptual y operativo por un lado y por otro en el reto de atinar con los escaparates en los que ofertar y divulgar dichos enfoques metodológicos. En cuanto a los primeros, desde hace muchos meses, la vocación y el enfoque de esta tribuna fue escapar de la dependencia direccional alcista y apoyarme en metodologías neutrales a mercado, en concreto long short enfrentando índices muy correlacionados, mientras que en lo 2º, alguien duda que uno de los catapultados al éxito, por derecho propio, será el blog de Cárpatos, al que tiene acceso gratuito, todo aquél que quiera, prácticamente sin restricción alguna de información y con la honradez que confiere la independencia y el servicio público desinteresado.



Hoy quiero mostrar una de mis principales cartas. Actuaré de esta guisa por que sigo recibiendo muchos correos, tras insertar mis reflexiones en este blog, en los que se me demanda ayuda y consejo, la mayor de las veces, para situaciones desesperadas y posiciones SIEMPRE direccionales (alcistas) y con quebrantos significativos. El modus operandi es siempre el mismo, una incorrecta percepción del riesgo y debido a ello una exposición irracional al sesgo alcista a la que esta industria nos aboca por la enorme asimetría en su oferta de productos y servicios. ¿Encuentran productos o servicios, aparte de los fondos monetarios, que les permitan obtener rendimientos positivos, por encima de la inflación, en entornos bajistas como los actuales y con una exposición al riesgo moderado? la respuesta es no, y lo peor de todo es que todo apunta a que vamos abocados a varios lustros de mercados locos, en los que la intuición y la lógica serán más enemigos que aliados.

Entiendo que los lectores de este blog (suelen tener un perfil más sofisticado que la media de lectores de otras web de contenido financiero) y de esta epístola periódica son mayorcitos y por ello se les presupone cierto criterio y afán en la búsqueda de respuestas a la pregunta anteriormente lanzada. Es una elección que yo realicé hace varios años, inicié una senda sinuosa de estudio (todo se encuentra en lengua anglosajona) y búsqueda de metodologías que me evitaran la dependencia siemprealcista, y que, por supuesto, me ayudaran a escapar de la ortodoxia de una industria, la financiera, que solo está preparada para encarar la vertiente alcista de unos mercados, que como todos sabemos, tienen las dos direcciones, la alcista y la bajista, abocando nuestro retorno anual promedio a que sepamos gestionar con criterio (control del riesgo y descorrelación real de los retornos) campañas bursátiles depreciatorias como la que estamos viviendo.


La mayoría de las consultas que me llegan solicitan información de mi oscilador de renta variable frente a renta fija, así que, entre este artículo y el de dentro de dos semanas, voy a dar unas cuantas estadísticas sobre su comportamiento en anteriores correcciones bursátiles, con la intención de confirmar si es merecedor de tanta atención o simplemente se trata, como advertía el señor Taleb (autor de la teoría del cisne negro), de una forma de disfrazar la ignorancia bajo el supuesto rigor de algoritmos matemáticos.


Lo que pretende dicho oscilador es detectar extremos del mercado, tanto de sobrecompra (momento de reducir renta variable) como de sobreventa (momento de incrementar renta variable). Detrás hay un algoritmo matemático que permite efectuar simulaciones y de esta manera observar como habría funcionado esta herramienta en el pasado. El algoritmo se aplica sobre una serie de datos en una ventana temporal determinada. En concreto, el oscilador que suelo insertar es el que se obtiene al aplicarlo sobre una ventana móvil de 25 sesiones, es decir, en cada punto se está valorando el algoritmo sobre lo acontecido en la renta variable y en la renta fija durante las 25 sesiones bursátiles anteriores. Es de vital relevancia esta ventana temporal, ya que no siempre será el mismo periodo el que nos aportará la información más eficiente, aunque esto nunca lo podremos saber de antemano, solo podremos anticipar cual puede ser la ventana temporal que puede aportarnos las señales más fiables. Además, por lógica, para detectar el extremo a favor de la tendencia deberíamos emplear ventanas temporales más longevas que para localizar el extremo de los movimientos en contra de la tendencia. Explicaré esto último, si como está ocurriendo en estos momentos, la tendencia es bajista, deberíamos apoyarnos en ventanas temporales que ronden las 25 sesiones para detectar los extremos de sobreventa en el mercado, y seguramente necesitaremos basarnos en ventanas temporales que no superen las 23 sesiones para revelar el posible techo de los rebotes. En una tendencia alcista ocurriría lo contrario.



Esta es la reflexión en la que estoy inmerso, la intención es buscar algún tipo de patrón en la evolución de la volatilidad sobre el que pueda implementar la elección de la ventana temporal óptima para la detección del extremo de mercado que estemos intentando acechar. En el gráfico de volatilidades he reflejado la evolución de esta variable en los distintos periodos bajistas durante el mercado correctivo de 2000 a 2003 y desde octubre de 2007 a nuestros días. En concreto se trata de una volatilidad calculada, en cada punto, sobre la evolución de los rendimientos del Eurostoxx en los 20 días previos y anualizada. Se aprecia claramente como lo que estamos viviendo en estas últimas semanas no tiene parangón con nada de lo que vivimos de 2000 a 2003, superando con creces la volatilidad que en aquellos momentos se alcanzó, incluso tras el atentado de las torres gemelas. Dejo para dentro de 15 días el resto de valoraciones sobre esta herramienta que intenta detectar los extremos de sobrecompra y sobreventa, en aras de dilucidar si merece el seguimiento y las expectativas que genera. Aporto también el gráfico actualizado del oscilador de RV frente a RF con una ventana temporal de 25 sesiones.



CORTO PLAZO (análisis totalmente intuitivo):


Desde hace meses, estoy utilizando el gráfico del Standard and Poors 500 con la intención de detectar los movimientos para el muy corto plazo. Seguiré aferrándome a este índice de base amplia ya que continúa desplegando pautas que aparecen en los manuales de análisis técnico y por ello invitan a delimitar escenarios futuros bastante concretos. En el montaje del gráfico pueden ver una representación de medio plazo (desde el año 1997), resaltando el suelo que fijó en octubre de 2002 en los 768, y la vehemencia de la corrección que se inició en octubre de 2007 y que, en prácticamente 1 año, se ha llevado por delante las subidas de los últimos 5 años.

A sabiendas que apostar por escenarios muy cortoplacistas incrementan la probabilidad de errar, he acotado con un círculo una estructura que sigue siendo de continuación de tendencia y que va desplegándose como un triángulo. Este tipo de patrones presenta 5 segmentos y parece que nos encontramos en el último. Los triángulos aparecen en ondas B o en ondas 4, siendo esta última mi interpretación. Por lo tanto, para finalizar la estructura, yo me decantaría por que esta figura geométrica se terminará perforando a la baja, llevándonos como primer objetivo a la zona de los 768. De acontecer este escenario, buscaremos el extremo de sobreventa que nos permita entrar para un rebote (insisto en que yo lo consideraré un rebote) que debería ser más longevo en puntos y en tiempo (varios meses). Nuestro Ibex no presenta mejor aspecto, con BBVA y SCH con intenciones de aproximarse a los mínimos de 2002-2003 y Telefónica, en apariencia, algo más fuerte mientras no pierda los 11,8 euros. Un saludo.


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lunes, 3 de noviembre de 2008

Un cisne negro, suceso trascendental altamente improbable

Un cisne negro, suceso trascendental altamente improbable

No será este texto un ensayo sobre ornitología, aunque si rendiré tributo a esta anátida que provee de soporte biológico a un concepto que hoy me va a dar mucho juego y con el que reanudo el intento de desmoronar buena parte de los preconceptos y axiomas que la mayoría continuamos asilando en nuestro baúl neuronal de asertos y memes. Me daré por satisfecho si consigo que cuestionen y pongan en revisión sus métodos operativos, descartar asertos es otro cantar, ya que remover concepciones erróneas requiere intención, por parte del que mantiene el preconcepto, y necesita aceptar, reconocer y desechar estrategias inútiles y poco eficientes.


Nassim Nicholas Taleb desarrolló la black swan theory en su apasionante y certero libro de 2007 "el cisne negro". El término "cisne negro" proviene de la antigua concepción y convencimiento, en el Viejo Mundo, de que todos los cisnes eran blancos. Se tomaba como una creencia irrefutable ya que las pruebas empíricas, hasta ese momento, la confirmaban en su totalidad. Pero he aquí que se descubre en Australia que también existen cisnes negros (siglo XVII) y este hecho es el que da pie al señor Taleb para reseñar la extrema limitación de nuestro aprendizaje a partir de la observación o la experiencia y la fragilidad de nuestro conocimiento. Una única observación puede invalidar asertos procedentes de centurias de muestreos confirmatorios. El cisne negro se trata de una metáfora para los sucesos transcendentales altamente improbables, ciertamente lo que estamos presenciando en los últimos meses en el entramado financiero. Se trata de sucesos que se encuentran fuera de las expectativas normales ya que nada del pasado apuntaba a su posibilidad y producen un impacto enorme. Además, se caracterizan estos eventos por que el ser humano ingenia explicaciones de su existencia, después del hecho, con lo que pasa a convertirse en explicable y predecible. De nuevo justo lo que está pasando.




Las implicaciones de las conclusiones del señor Taleb son de tal calado y se han extendido tan someramente entre el pueblo llano que es justicia que, desde esta tribuna, de pábulo y eco al corolario de matices que deberíamos ir incorporando a nuestras metodologías de gestión en el terreno de las inversiones. Yo soy el primero que debe aplicarse el cuento ya que una de las conclusiones a las que llega es la incapacidad prospectiva del ser humano, teniéndonos que conformar con lo que denomina predictibilidad retrospectiva. Además, cataloga a las matemáticas como una forma de disfrazar el fraude intelectual en el ámbito de la predicción financiera. Ya ven que puede parecer que estoy tirando piedras sobre el tejado que he ido construyendo mediante las matemáticas, la teoría de probabilidades y el enfoque cuantitativo, a la hora de diseñar un sistema de gestión lo más eficiente posible. Eso sí, nunca he hablado de certezas y si de reducción del riesgo apoyándome en las matemáticas. Es obligación de todo escritor apuntalar su chamizo intelectual aunque también cuestionarlo constantemente, y es ahí donde se asienta la bondad y continuidad de dicho entramado conceptual.


Hay de aquél que, traspiés tras traspiés, siga fiel y obcecado a un método ineficiente, aunque lo sorprendente no será la magnitud de sus errores de predicción sino la falta de conciencia que tiene de ellos. Esto debe llevarnos a la prudencia más extrema cuando, como en estos momentos, convivimos con un Cisne Negro. Comprendemos tan mal las cadenas causales, es tal nuestra incapacidad para la predicción en entornos sometidos al Cisne Negro y es tan común que los supuestos profesionales que deben gestionarlos no lo sean o incluso no sepan mucho más que la población en general, aunque sepan contarlo mucho mejor, que no suelen ser ocasiones para dispendios demasiado agresivos.


Por esta razón, cuando en estos días, alguien, generalmente encorbatado (yo lo estoy), le asegure que los precios que se están viendo en multitud de valores bursátiles son una ganga (seguramente también lo aseveraba hace dos meses), tenga mucho cuidado, los Cisnes Negros son impredecibles.


Desde esta tribuna no suelo arengar a las masas con peroratas sobre gangas o baratijas, conocer el precio o el valor real de un activo bursátil es simplemente imposible. Es tal el cúmulo de expectativas que se emplean que, utilicemos el método que elijamos, el resultado de aplicar dicha metodología, para conocer la valoración de un activo, puede tener igual poder predictivo (a corto plazo) que una videncia astrológica.


Seguiré, en los próximos artículos, desbrozando la cascada de implicaciones de la teoría del señor Taleb, nos enriquecerá conceptualmente y les alertará de los fraudes intelectuales que se embadurnan de buenas palabras y corbatas.


Asumiendo que estamos inmersos en un Cisne Negro, paso a desplegar la información que mis herramientas cuantitativas explicitan. Cierto que me adentro en el terreno sobre el que alerta el señor Taleb, aunque, a día de hoy, no conozco otra forma de encarar la toma de decisiones destinada a minimizar el riesgo y maximizar la rentabilidad en nuestro portafolio particular.



Prometí en el anterior artículo que hoy volvería a refrescar el soporte matemático en el que se apoya la herramienta cuantitativa que cuantifica la probabilidad de éxito al montar una cartera direccional alcista, así que glosaré brevemente esta apuesta probabilística.


Pretendía responder a la siguiente cuestión, si tengo un universo de 50 activos, extraigo 8 de ellos (sin reposición), en un entorno bajista (oscilador MACD girado a la baja), ¿Cuál es la probabilidad de que al menos 5 de los 8 activos extraídos sean alcistas?, para de esta manera pulsar de manera lógica si merece la pena realizar una apuesta de la que "conozco" su probabilidad de éxito. Para encontrar respuesta necesito apoyarme en la gran desconocida entre las distribuciones de probabilidad elementales: la distribución hipergeométrica. La formulación matemática la pueden encontrar en el artículo de 8 de abril de 2008, así que simplemente comentaré el gráfico con el montaje en el que aparecen unidos Eurostoxx y Nasdaq 100. Se trata de los gráficos que ha ido generando esta herramienta soportada conceptualmente por la distribución hipergeométrica y que por la parte del aporte de datos, necesita un oscilador seguidor de tendencias como el MACD.


Si los datos son mensuales obtenemos lo que aparece en estos gráficos. En el caso de Eurostoxx, desde noviembre de 2007 se perdió el 50% de probabilidad de éxito al montar una cartera alcista y en los momentos actuales esta probabilidad es del 0%. En el caso del Nasdaq 100 y también con datos mensuales, el 50% se perdió durante el transcurso del mes de enero de 2008. La línea rosa en estos gráficos certifica el número de valores que son alcistas, según la señal del MACD. Ambos dicen lo mismo, la probabilidad de obtener rendimientos positivos implementando carteras direccionales alcistas está próxima a cero y mientras no supere la zona del 50% no parece recomendable realizar apuestas alcistas pensando en el medio plazo. Sin embargo, aunque no parece eficiente montar carteras pensando en el medio plazo, el primer gráfico de este escrito, el oscilador de renta variable frente a renta fija, avisa que ante caídas adicionales se podría generar una señal de compra fruto de una sobreventa significativa, para un horizonte de unos cuantos meses.



CORTO PLAZO:


Ahondando en el terreno farragoso e intuitivo de la detección de pautas en gráficos, vuelvo a insertar al S&P 500 ya que mantiene el desarrollo de un patrón reconocible. Ya en el informe que inserté en Cárpatos, el lunes pasado, rotulé este gráfico con un posible escenario que sigue su curso. Desde el 10 de octubre está desplegando un movimiento lateral, conocido en el argot como PLANA, que no deja de ser una estructura de consolidación, y por ello tras su conclusión sigo apostando por un escenario bajista en el que iríamos a buscar soportes más abajo.


Europa ha estado más débil y en casi todos los índices se han perdido los mínimos de 10 de octubre, así que mucha prudencia. El Ibex, penalizado por las noticias que llegaban de Argentina, y por que se había comportado mejor que el resto de índices europeos ha transitado un calvario durante las dos últimas semanas.


RESUMIENDO:


Mis respetos y cariño al Cygnus atratus (nombre científico del cisne negro), y mi admiración al señor Taleb y a su metáfora sobre los sucesos transcendentales altamente improbables. Nos encontramos en uno de ellos, imprevisibles por definición, catárticos por derecho y origen de oportunidades y nichos de mercado incognoscibles a priori. En el terreno bursátil nos deparará acontecimientos que ni nos imaginamos y oportunidades históricas. Acertar con la entrada se antoja imposible, parece que puede ser inminente en tiempo aunque puede aún estar alejado en puntos. Un saludo.


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lunes, 27 de octubre de 2008

Ni las herramientas cuantitativas ni el análisis técnico apoyan la hipótesis de un suelo

NI LAS HERRAMIENTAS CUANTITATIVAS NI EL ANÁLISIS TÉCNICO


APOYAN LA HIPÓTESIS DE LA PROXIMIDAD (EN PUNTOS) DE UN SUELO


Continúa la inercia bajista y la volatilidad extrema. La renta variable, el petróleo, el oro, el cobre, miremos donde miremos, la liquidación forzada de activos se está llevando por delante todo lo que se pone en medio.


Aunque hace un mes ya adelantábamos que íbamos a ver cosas sorprendentes, el día a día supera cualquier vaticinio. La duda ahora es si aún nos queda por presenciar el último acto de esta representación bajista.


La ILUSIÓN DE CONTROL nos inunda a todos, ya sea nuestra metodología fundamental, técnica o cuantitativa, nos creemos capaces de vaticinar el futuro. Lo que está pasando debe hacernos reflexionar a todos, debemos convenir que nadie está en posesión de la verdad y que por más que creamos que nuestros métodos pueden alcanzar la infalibilidad, no es así.


Sí disponemos de herramientas que en anteriores movimientos del mercado han detectado con cierta precisión el suelo y ahora esperamos que vuelvan a acertar, aunque solo podemos asegurar que vigilaremos las señales de estas metodologías. El que sean capaces de volver a detectar la zona de mínimos solo nos lo confirmará el tiempo y la perspectiva que nos da el poder mirar hacia atrás.




Si podríamos afirmar con cierta rotundidad que los peores escenarios que se barajaban hace unos meses se están desplegando, tanto en la economía real como en las bolsas. El futuro se presenta plagado de nubarrones, por lo que podrían justificar castigos adicionales en la renta variable.


A modo de tormenta perfecta, siguen acudiendo al reparto nuevos actores que incrementan la incertidumbre y el desasosiego. Argentina, y su afán nacionalizador, han añadido presión a un Ibex que se estaba comportando mejor que otros índices europeos. Como los derroteros de las decisiones tomadas son incognoscibles, por muy barata que pensemos que se encuentra la renta variable, mayores deterioros son posibles. Aprovecho este comentario para insertar el oscilador montado con el concurso de un activo de renta variable y otro de renta fija y que busca detectar extremos de sobrecompra o sobreventa en la renta variable.


De nuevo la intuición nos juega una mala pasada. Dada la acumulación de descensos, podría parecer que el suelo esta cerca y aunque es imposible precisarlo, esta herramienta nos alerta de que aún faltan caídas adicionales para que se alcance la sobreventa que llevaría a este instrumento por debajo del umbral 35. Simplemente es un aparejo más para el seguimiento de los mercados y sus señales hay que tomarlas desde esta perspectiva.


Pasemos a otra metodología de análisis. La subjetiva revisión de gráficos, denominado análisis técnico, puede aportarnos puntos de vista adicionales. Inserto el gráfico del S&P 500 para desplegar un escenario posible para las próximas sesiones.



En la parte inferior observamos la evolución del Standard and Poors 500 desde el año 2002. Los mínimos de octubre de 2002 se delimitaron en 768 puntos, nivel que se ha estado a punto de tantear. La violencia de la corrección se aprecia sobremanera con este gráfico.


En la parte superior tienen una ampliación de lo ocurrido desde octubre de 2007, momento en el que se inicia la corrección en la que nos encontramos. He delimitado con un círculo un posible escenario para las próximas sesiones, un segmento alcista que finalice la pauta que comenzó el 10 de octubre de 2008 y que finalizaría dicho movimiento lateral retornando por encima de los 1.000 puntos, para de nuevo girarse a la baja en la búsqueda del que si podría ser un suelo firme (entre los 700 y los 750 puntos) para un rebote de varios meses.


Un vistazo a como sigue el cambio yen / euro, ya que también es un indicador avezado de cómo siguen liquidando posiciones las manos fuertes. La cancelación del carry trade lleva a comprar yenes a los institucionales, liquidando sus posiciones en otras divisas y mercados. Esto está provocando una apreciación significativa del yen contra casi todos los cruces como se aprecia frente a la moneda europea.


He señalado con una elipse donde se encuentra el cambio, y con una flecha horizontal la zona que representaba el retroceso del 61,8% de toda la subida desde 2000 a 2008. Nos dice la teoría que perdido el 61,8%, se incrementa la probabilidad de que se dirija al origen del movimiento, esto es a la zona de los 89 yenes por euro.



El dólar continúa con su apreciación frente al euro, algo que se antojaba improbable cuando se aceptó el paquete de medidas que obligaba a generar de la nada 700.000 millones de dólares. Casi todos los analistas norteamericanos que sigo apostaban por depreciaciones del billete verde (yo también pensaba que era lo más lógico), aunque ya hemos visto que ha ocurrido todo lo contrario.


Algunos ven en este movimiento apreciatorio del dólar el vuelo a la calidad y al refugio, dada la incertidumbre que estamos viviendo, otros apuestan a que el interés de los gobernantes en USA por apreciar su moneda se debe a un intento desesperado por evitar que chinos, japoneses y países de Oriente Medio, salgan en tromba del bono americano.


El siguiente gráfico es el del petróleo, con su vehemente movimiento alcista y su no menor corrección que le ha llevado a una directriz alcista en la zona de los 63 dólares. Ya veremos que ocurre en estos niveles, si desde esta zona se va a generar algún tipo de rebote, el retroceso mínimo del 38,2% podría devolver el crudo a niveles de 95 dólares. Dada la correlación negativa entre el petróleo y el dólar, cualquier movimiento apreciatorio en el oro negro, provocaría una depreciación en el dólar.




En cuanto a la bolsa española, tanto SCH como BBVA han perdido la zona que delimitaba el retroceso del 61,8% de toda la subida de 2003 a 2007. No son buenas señales, ya que el siguiente objetivo podría estar en los mínimos del año 2002.


RESUMIENDO:


¿Alguien duda que el suelo esté próximo?, la respuesta es no, aunque dicho consenso debería sembrarnos de dudas. Si todos pensamos lo mismo, y la mayoría lo lleva pensando desde hace semanas por no decir meses, podríamos seguir engañándonos.


Con cualquiera que se hable, la reflexión es la misma, no debe quedar mucha más caída, aunque quien puede asegurarlo visto lo visto.


Algunos mercados ya están en la zona de mínimos de 2002, aunque a otros aún les queda recorrido para alcanzar niveles homólogos. ¿Será este el suelo relevante en el que aparecerá dinero?, imposible saberlo.


Estamos viviendo momentos que quizás solo tengan parangón en la crisis de 1929, no nos engañemos buscando similitudes con anteriores crisis más moderadas. Si nos fijamos en el castigo de 1929, aún podríamos seguir sufriendo varapalos muy severos. La herramienta cuantitativa (primer gráfico de esta epístola), que busca detectar niveles de sobreventa significativos como para entrar, aún se encuentra lejos de generar señal de entrada y aunque asumamos que no es la panacea, es lo único objetivo a lo que puedo agarrarme.


Para finalizar inserto un gráfico del Nikkei japonés.



Cuantas veces hemos oído sesudos razonamientos acerca de que lo que estábamos viviendo en occidente no tenía nada que ver con lo ocurrido en tierras niponas, a finales de los 80.


Si como percibimos es tan grave lo que está pasando, no es descartable que un escenario posible para occidente, durante los próximos lustros, sea desplegar una estructura similar a la del Nikkei desde 1989. Prudencia en la toma de decisiones, aunque creamos que tal o cual empresa es una ganga a estos precios, si el futuro es como el que pinta este índice japones, será prácticamente imposible obtener retornos positivos en entradas prematuras en renta variable.


Un saludo


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